sábado, 27 de agosto de 2011

Una vez caminando por las calles de Buenos Aires, me acerque a una plaza repleta de artesanos, uno de ellos... con ropa sucia, hacia cosas con alambre de colores... mariposas y esas cosas..
me freno a mitad de plaza y me pidió un minuto, el sol brillaba pero el frío de Julio me congelaba las manos.
¡Un minuto mas, y ya estará! ¿Tienes novio?
Si -le dije.
Sin importarle...-Prométeme que vas a harás que el sol vuelva a salir, y que vendrás mas seguido..
me quede muda, y sonrojada. Sabia que probablemente estaba drogado, podía oler su fragancia verde. Sin embargo me sentí una niña y tome la flor
¿Podes sonreírme? -me dijo
le sonreí
me dio la flor de alambre color verde
-Se que es de alambre, pero todas las mañana debéis sonreirle, y yo lo sabre.

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